Las palabras del primer médico que atendió a Miguel Uribe sorprendieron a los internautas de las diferentes plataformas.
Foto: Redes sociales
El sábado 7 de junio de 2025, Bogotá vivió un impactante episodio de violencia política. Miguel Uribe, senador del Centro Democrático y aspirante presidencial, fue víctima de un atentado con arma de fuego mientras participaba en una actividad pública en el barrio Modelia, en el occidente de la ciudad.
Según los primeros reportes, Uribe recibió dos impactos de bala en la cabeza y fue trasladado de inmediato a un centro médico cercano. Su condición era crítica al momento de su ingreso, por lo que fue remitido de forma urgente a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde se le practicó una tomografía para determinar la gravedad de las lesiones.
Uno de los miembros de su equipo de campaña, testigo del ataque, relató que todo ocurrió después de finalizar una jornada política en Fontibón: “El evento ya había terminado. Íbamos caminando entre la gente cuando, de repente, se escucharon disparos desde atrás. Fueron dos o tres tiros”, afirmó.
Las autoridades investigan el caso para esclarecer los hechos y establecer si el ataque tuvo motivaciones políticas. Mientras tanto, el estado de salud del senador continúa bajo observación médica.
El relato del primer médico que atendió a Miguel Uribe
Uribe fue inicialmente atendido en la Clínica Medicentro de Fontibón, donde el neurocirujano Marco García recibió al paciente en condiciones críticas. En diálogo con Los Informantes, García relató: “Llegó con una pérdida severa de la consciencia. Tuvimos que intubarlo para asegurarle oxígeno al cerebro, controlar el sangrado y brindarle atención inmediata. El miedo siempre estaba presente”.
Aunque está acostumbrado a atender emergencias graves por accidentes o riñas, el médico admitió que este caso fue particularmente complejo. Sin embargo, gracias a su experiencia y la de su equipo, pudieron aplicar un protocolo adecuado para estabilizarlo.
A su llegada a urgencias, el senador había perdido gran cantidad de sangre y no podía respirar por sí mismo, por lo que fue necesaria la ventilación mecánica. “Llegó en condiciones delicadas, con sangrado significativo. Se controló la hemorragia, luego pasó a UCI. Allí se le colocaron vías venosas y arteriales, además de medicamentos para proteger el cerebro y el corazón”, detalló García.
El impacto de la herida en la cabeza
En un primer momento, no fue fácil determinar la magnitud del daño, aunque la sangre en la cabeza daba indicios de la gravedad. El neurocirujano explicó que una bala ingresó por la parte posterior del cráneo, fracturando el hueso, y que el sangrado drenaba por la parte trasera de la cabeza.
Se aplicó un vendaje compresivo para controlar el sangrado, y se detectó un orificio de entrada, pero no de salida. “La herida presentaba múltiples esquirlas, y su localización era delicada, ya que comprometía un vaso importante del cerebro”, explicó el especialista.
Durante el procedimiento, García recordó un momento particularmente conmovedor: “La doctora María Claudia le hablaba de su hijo, que lo esperaba en casa. Eso me marcó, porque también soy padre. Yo mismo le hablaba, diciéndole que Colombia aún lo necesita, que ya ha trabajado mucho por este país”.
Una vez estabilizado, Uribe fue trasladado en ambulancia a la Fundación Santa Fe. “Tuve que monitorear los signos vitales, asegurar que el ventilador funcionara, controlar posibles nuevos sangrados. Tardamos entre 17 y 20 minutos en llegar, pero fueron eternos”, señaló García.
Sin duda, la atención inmediata que recibió el senador fue clave para mantenerlo con vida en los momentos más críticos.
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