Novena de Aguinaldos del día segundo: estas son las oraciones, gozos y villancicos para este 17 de diciembre

La Novena de Aguinaldos sigue siendo uno de los planes más especiales de la Navidad en Colombia. Del 16 al 24 de diciembre, hogares, empresas, colegios y grupos de amigos se reúnen para rezar, cantar villancicos y compartir un momento de unión mientras se preparan para la llegada del Niño Jesús.

Novena de Aguinaldos día segundo / Foto: Canva

Más allá de lo religioso, esta tradición se ha convertido en un espacio de encuentro lleno de música, comida típica y mensajes de esperanza que pasan de generación en generación y hacen parte del corazón de la Navidad colombiana.

¿Qué se recuerda en el día segundo de la Novena?

En el segundo día de la Novena de Aguinaldos, la reflexión se centra en el camino de María y José hacia Belén, un recorrido marcado por la fe, la confianza en Dios y la aceptación de su voluntad, incluso en medio de la dificultad.

¿Cómo se hace la Novena de Aguinaldos?

La Novena de Aguinaldos se compone de oraciones y reflexiones diarias que invitan a vivir la espera del nacimiento de Jesús como un camino de fe, esperanza y conversión. Cada jornada propone una figura bíblica o un aspecto central del mensaje cristiano, ayudando a profundizar en el sentido de la Navidad.

Tradicionalmente, la novena sigue este orden:

  • Oración para todos los días
  • Consideración para cada día de la Novena
  • Gozos al Niño Jesús
  • Oración a la Virgen María
  • Oración a San José
  • Oración al Niño Jesús
  • Villancicos

Esta es la Novena de Aguinaldos para el día segundo (17 de diciembre)

Oración para todos los días

Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres que les disteis en vuestro Hijo la mejor prenda de vuestro amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un pesebre para nuestra salvación.

Yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.

En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro Hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con total desprendimiento de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.

(Se rezan tres veces Gloria al Padre).

Consideración del Día Segundo

En el segundo día de la Novena contemplamos el largo y difícil camino de María y José hacia Belén. Obedientes al mandato del emperador, emprendieron un viaje lleno de incomodidades, incertidumbre y cansancio, confiando plenamente en que Dios guiaba cada paso.

María llevaba en su seno al Salvador del mundo y, aun así, no recibió privilegios ni facilidades. José, con fe silenciosa, acompañó y protegió a la Virgen, aceptando con humildad la misión que Dios le había confiado.

Esta consideración nos invita a reflexionar sobre nuestra disposición para aceptar la voluntad de Dios, incluso cuando el camino se hace pesado. Así como María y José avanzaron con fe, somos llamados a confiar, a no perder la esperanza y a seguir caminando con amor y paciencia, preparando nuestro corazón para recibir al Niño Jesús.

Gozos

Coro (se repite después de cada verso):
Ven, ven, ven, ven a nuestras almas,
ven, no tardes tanto.

Versos:

Oh Sapiencia suma del Dios soberano,
que al nivel de un niño te hayas rebajado;
oh divino infante, ven para enseñarnos
la prudencia que hace verdaderos sabios.
(Coro)

Oh Adonai potente que a Moisés hablando,
de Israel al pueblo diste los mandatos;
ah, ven prontamente para rescatarnos,
y que un niño débil muestre fuerte el brazo.
(Coro)

Oh raíz sagrada de Jesé que en lo alto
presentas al orbe tu fragante nardo;
dulcísimo niño que has sido llamado
Lirio de los Valles, Bella Flor del Campo.
(Coro)

Llave de David que abre al desterrado
las cerradas puertas del regio palacio;
sácanos, oh niño, con tu blanca mano
de la cárcel triste que labró el pecado.
(Coro)

Oh lumbre de Oriente, sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas tu esplendor veamos;
niño tan precioso, dicha del cristiano,
luzca la sonrisa de tus dulces labios.
(Coro)

Espejo sin mancha, santo de los santos,
sin igual imagen del Dios soberano;
borra nuestras culpas, salva al desterrado
y en forma de niño da al mísero amparo.
(Coro)

Rey de las naciones, Emmanuel preclaro,
de Israel anhelo, Pastor del rebaño;
niño que apacientas con suave cayado,
ya la oveja arisca, ya el cordero manso.
(Coro)

Ábrete, oh cielo, y llueve de lo alto
bienhechor rocío como riego santo;
ven hermoso niño, ven Dios humanado,
luce, Dios estrella, brota flor del campo.
(Coro)

Ven que ya María prepara sus brazos
do su niño vean en tiempo cercano;
ven que ya José con anhelo sacro
se dispone a hacerse de tu amor custodio.
(Coro)

Oración a la Santísima Virgen María

Soberana María, que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os escogiera por Madre suya, os suplico que vos misma preparéis y dispongáis mi alma y la de todos los que en este tiempo hicieren esta novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorable Hijo.

¡Oh dulcísima Madre! Comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardasteis vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.

 (Se reza tres veces el Avemaría).

Oración a San José

¡Oh, Santísimo San José! Esposo de María y padre adoptivo de Jesús. Infinitas gracias doy a Dios porque te escogió para tan altos ministerios y te adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Te ruego, por el amor que tuviste al Divino Niño, me abraces en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina Esencia le vea y le goce en el cielo. Amén.

(Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria).

Oración al Niño Jesús

Oh, dulcísimo Niño Jesús que dijisteis a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a cada devoto, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: ‘Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado.’ Llenos de confianza en ti, ¡oh, Jesús!, que eres la misma verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria.

Ayúdanos a llevar una vida santa para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos por los méritos infinitos de vuestra encarnación y de vuestra infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a ti, ¡oh, Niño omnipotente!, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza,
y de que en virtud de vuestra divina promesa acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica.

Amén

Villancicos tradicionales para el Día 2

  • A la nanita nana
  • Anton tiruliruliru
  • Vamos pastores, vamos

Sobre el autor call_made

Redacción Vibra

Vibra, emisora de radio de Bogotá del grupo Radiopolis. De música romántica y pop y, noticias de entretenimiento.

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