Bienestar

¡Hay rutinas que nos alejan del éxito!

Somos “personas de rutina”, o al menos así lo afirma cierto refrán popular. Pero más allá de las generalidades, es innegable que, una vez superados ciertos retos, nos adaptamos a las situaciones con mucha facilidad, con el riesgo de caer en zonas de confort que nos pueden impedir avanzar o ver más allá.

Así que si queremos convertirnos en mujeres exitosas, tenemos que volvernos conscientes de lo que hacemos y decidir qué nos sirve y qué no. 

Dormir de más. Deja de apretar el botón de ‘snooze’ de tu alarma todos los días, ya que esto significa que estás empezando el día de manera negativa. Cada vez que eliges dormir un poco más, significa que no tienes ganas de vivir tu día. En lugar de dormir 5 minutos más, intenta irte a la cama 30 minutos antes. Esto te hará sentir fresca por la mañana y al instante notarás que te has vuelto más productiva.

Posponer las cosas. También conocido como procrastinación, dejar las cosas para el día siguiente es lo peor que puedes hacer por ti misma. Básicamente te estás diciendo que no tendrás nada mejor que hacer el día de mañana y que tu vida es súper aburrida. Lo peor de todo es que se acumula el trabajo innecesariamente y podrías terminar acumulando demasiadas responsabilidades.

Multitasking. Suele hablarse del ‘multitasking’ como una habilidad valiosa, pero en realidad podría ser bastante negativo. Vivimos en un mundo conectado y tenemos que estar en WhatsApp, Facebook e Instagram en todo momento, incluso a veces mientrar trabajamos, pero esto sólo significa que nuestra capacidad se está dividiendo en distintas tareas.

Aprovecha la tecnología en lugar de dejar que te detenga. De hecho, aunque no lo creas, varias investigaciones han demostrado que el ‘multitasking’ está directamente relacionado con un coeficiente intelectual más bajo.

Juzgar. Si quieres triunfar, debes dejar de juzgar a las personas por la manera en que se visten, cuánto dinero tienen o cómo caminan. Las primeras impresiones distan mucho de la realidad, así que procura evitarlas a toda costa. Espera un poco más para conocer a alguien y sé suficientemente empática como para llegar al corazón de los demás y enriquecer tu vida al mismo tiempo.

juzgar

Decir que sí. Si dices que sí a cualquier cosa, estás fomentando que no te tomen en serio. Tienes que aceptar que no vale nada dejar que caminen sobre ti, así que cuando quieras decir que no, asegúrate de hacerlo. No todos los favores son necesarios, así que tienes derecho a negarte cuando quieras hacerlo.
Aferrarte al pasado. Tu pasado sólo te afectará si dejas que lo haga. Aferrarte a él no te permite hacer todo lo que quieres y que podrían impulsarte al éxito. Si tienes una mala experiencia, úsala como una lección, no como un pretexto.

Hacerte la víctima. ¡Todas tenemos problemas! El mundo no es perfecto, así que deja de enfocarte en todo lo malo y mejor concéntrate en hacer las cosas bien. Una vez más, lo malo sólo puede afectarte si permites que lo haga, así que dejemos de quejarnos y aprendamos a salir adelante. ¡No es tan difícil!

Fuente: Veintitantos

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