Bienestar

Trucos y remedios para combatir la gripa

Para nadie es un secreto que los peores días de alguien es cuándo tiene gripa y aunque no hay ninguna cura, si existen truquitos que nos hacen sentir mejor, aquí te los dejamos.

Necesitamos 115 gramos de raíz de jenjibre fresco y lavado. La cortamos en rodajas, la colocamos en un cazo que no sea de aluminio y agregamos dos o tres tazas de agua.

Rallamos también la piel de un limón y lo añadimos a la cacerola junto con una pizca de pimienta de cayena. Dejamos que hierva unos veinte minutos y cuando se enfríe añadimos miel al gusto.

El tomillo contiene una sustancia llamada timol, un aceite con propiedades antisépticas, antifúngicas y antibacterianas. Puedes utilizar tanto las hojas como las flores para preparar un té. Echa una cucharadita de tomillo seco, o el doble si es fresco, en una taza de agua hervida. Deja reposar las hierbas durante 10 minutos y después cuélalo. Endúlzalo con miel al gusto, añádele una rodaja de limón y bébelo bien caliente.

Vamos a preparar una receta ‘de la abuela’ compuesta por tres elementos ‘mágicos’ contra el resfriado: el jengibre, el limón y la miel. El primero ayuda al organismo a eliminar toxinas, despeja las fosas nasales y es un buen expectorante. Mezclado con el limón, desinfectante, y miel, antiséptica… ¡fuera tos!

Gracias a sus propiedades antisépticas, antibacterianas y antivíricas, antes de que se descubrieran los antibióticos, el ajo ya cumplía la función que tienen estos en la actualidad.

Tómalo, eso sí, mejor crudo. Puedes frotar un ajo en un pan con tomate, añadirlo a una sopa o, incluso, cortar un trocito y tragarlo con agua.

El eucalipto tiene grandes propiedades antisépticas por eso está indicado para aliviar las afecciones de garganta y enfermedades bronquiales, aparte de que ayuda a bajar la fiebre.

En este caso no vamos a beberlo. Dejaremos hervir unas hojas de esta planta (o eucalipto seco) en una olla de agua y, con una toalla en la cabeza para que no se escape el vapor, inhalaremos.

Los pétalos de las rosas producen un efecto refrescante, muy útil para bajar la fiebre, eliminar el calor y las toxinas del cuerpo. Este tónico habrás de tenerlo a la mano, antes de empiecen los síntomas del resfriado. Coloca en una jarra 50 gr. de pétalos frescos de rosa y añade dos tazas y media de vinagre de sidra. Resérvalo en un lugar cálido durante algunos días. Cuela el resultado y resérvalo en un lugar seco, bien tapado. Puedes tomar una cucharadita como si de un jarabe se tratara o hacer gárgaras con este preparado.

Los jugos de la zanahoria, manzana y naranja contienen vitaminas y minerales esenciales para reforzar el sistema inmunológico contra las infecciones respiratorias. Y son preventivos, aunque puedes acudir a ellos cuando estés resfriada, pero es mejor tomarlos cuando empieza el frío y tu organismo se hará más fuerte contra esta molesta enfermedad.

Además son deliciosos y frescos.

Se trata de una de las principales hierbas medicinales del mundo gracias a los poderes curativos que tiene sobre el sistema respiratorio. Toma media cucharadita de tintura de equinácea (se consigue en herbolarios o farmacias) en un vaso de agua mineral o jugo de naranja fresco dos o tres veces al día. Si lo que deseas es prevenir el resfriado, hay tratamientos con cápsulas para comenzar a tomar en otoño o primavera.

El saúco es una planta originaria del Perú que goza de increíbles propiedades para controlar los resfriados. Es rica en vitaminas A y C y, además, es un gran expectorante que ayuda a calmar la tos y el dolor de garganta. Para preparar el té de saúco hirve agua con una cucharada de bayas de saúco. Deja que repose 10 minutos y endulza con miel. El reto será encontrar la planta. Si vas a algún mercado, seguro que la tienen.

Las abuelas lo recomendaban pero ahora han sido los médicos los que les han dado la razón científicamente. Y es que el pollo tiene efectos antiinflamatorios. Ya sabes cómo va: verduras (zanahoria, coliflor, nabo, calabaza tomate…), pollo, agua y a hervir a fuego lento (cuanto más hierva, más propiedades tendrá el agua de la cocción). Si lo prefieres, puedes comerlo en sopa y añadirle tantas verduras como quieras. Agrégale arroz. Verás qué alivio y qué delicia.

La canela es un potente estimulante de la transpiración y alivia los dolores y los escalofríos de una gripe. Si la mezclas con jugo de naranja, además de disfrutar de una riquísima bebida, verás cómo te sientes aliviada. También puedes preparar un té y agregarle miel.

¿Cómo te curas la gripa?

Nota relacionada: Un estudio explica por qué no hay cura para el resfriado común, aquí.

Fuente: Veintitantos 

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