Pocas cosas son tan permanentes como un tatuaje. Supermodelos como Gisele Bündchen y Kate Moss han marcado su piel para siempre con figuras más propias de un marinero o un adolescente en las drogas que de una millonaria que se pasea por las pasarelas más prestigiosas del mundo.
Ellas, que supuestamente deberían tener la piel perfecta para los fotógrafos y los diseñadores de moda, se descacharon con algunos de los tatuajes más feos que hemos visto, mira…
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