La jueza Marienela Cabrera rompió el silencio y se refirió a la investigación en su contra luego de la polémica generada por los videos que compartió en TikTok.
Foto: Redes sociales
La justicia colombiana atraviesa una nueva polémica que ha generado gran revuelo en redes sociales. Esta vez, no se trata de un caso de corrupción o delincuencia, sino de la investigación que la Comisión de Disciplina Judicial adelanta contra la jueza Marienela Cabrera Mosquera por el contenido que publica en sus redes sociales.
El proceso inició tras una queja presentada por un ciudadano, que fue remitida a la Policía Nacional con el objetivo de incautarle el celular.
En diálogo con Blu Radio, la funcionaria se refirió a la investigación en su contra y aclaró: “quiero aclarar que yo no bailo en el juzgado. Yo no tengo videos en mi despacho judicial. Esos videos son en mi casa. Es el estudio de mi casa”.
Lo que argumenta la denuncia
Según el documento, la queja señala que: “La juez Marianela en su cuenta social de TikTok, la cual es una cuenta personal de público conocimiento, realiza videos mostrando de manera sugestiva su cuerpo, lo cual atenta contra el decoro y la moralidad de la profesión, al punto de vanagloriarse en su cuenta que es juez y además realiza videos sexuales y se viste de manera inapropiada y no le pasa nada. Además de no ocupar la totalidad de su tiempo en desempeñar su labor”.
La jueza de 47 años asegura que los señalamientos llegaron a través de “dos correos electrónicos que llegaron de diferentes destinatarios con nombres de personas, pero si uno busca esas personas en bases públicas, no aparecen”.
Audiencia del caso
Cabrera relató que asistió a una audiencia sobre el proceso en la que “el magistrado Manuel Enrique Flórez interrogó casi por 3 horas a una testigo que solo había trabajado 5 días conmigo, preguntándole una cantidad de circunstancias por demás atinentes a mi vida personal. La regla general eran las preguntas repetitivas, impertinentes, capciosas, sugestivas. Preguntaba que si ella había venido a mi casa, que cuántas veces venía a mi casa, que qué hablaba conmigo cuando venía a mi casa. Preguntas igual que no tienen nada que ver con el cumplimiento de mi labor”.
La jueza añadió que le solicitaron entregar su teléfono, pero que se negó: “Obviamente, me negué a entregárselo porque, pues para mí ese es un acto ilegal y un acto así sea judicial, si es ilegal para mí no es vinculante. ¿Y por qué considero que es un acto ilegal? Porque es que el teléfono celular no es un simple objeto al que se le vaya a hacer inspección. El teléfono celular es la extensión de su intimidad. En mi teléfono celular yo tengo un universo de información atinente a mi intimidad, asuntos netamente personales e íntimos”.
Detalles
Agregó además que: “él tenía que haber hecho un test de proporcionalidad que le habilite a invadir esa esfera tan íntima y no la hizo. No tiene ninguna motivación esa prueba. Simplemente, la enlistó, la decretó y entonces yo no estoy obligada a entregar mi celular. Y entonces, como no pudo, no pudo acceder por vía al ingeniero de sistemas, le requirió al CTI y a la Sijín que hicieran ese acto. Estos dos funcionarios le respondieron indicándole que ellos no podían llevar a cabo ese acto porque eso traspasaba sus competencias legales y constitucionales y se negaron a llevarlo a cabo”.
Finalmente, Cabrera aseguró que el magistrado Manuel Enrique Flórez “se siente irrespetado con mis publicaciones y me compulsa copias y además me dice que estoy violando la reserva”.
¿Qué opinas? Escribe lo que piensas en los comentarios de nuestras redes, ¡y dale compartir!
Vibra también con…









