Pastor que iba a abusar y enterrar a hijastra habló desde la cárcel. Desde la Tramacúa, el sujeto habló con detalles de lo ocurrido e hizo confesión sobre su esposa que dejó en shock.
Foto: captura de pantalla redes sociales (19-03-2026)
El 29 de abril de 2025, la vereda San Andrés en Chinchiná, Caldas, fue escenario de un suceso atroz. José Ramírez, un pastor cristiano, fue grabado mientras perseguía a su hijastra de 13 años. El video, que se viralizó rápidamente, mostraba a la menor intentando escapar de un plan que incluía abuso sexual y asesinato por parte de su propio padrastro.
La intervención de un vecino llamado Diego Osorio fue crucial para salvar la vida de la niña. Al notar que la joven huía con las manos, los pies y el cuello atados, y con cinta en la boca, Osorio intervino armado con un hacha. Inicialmente, el testigo pensó que se trataba de una disputa de pareja, pero al ver la brutalidad de las ataduras, comprendió la gravedad del secuestro.
Detalles del ataque y captura
Tras ser descubierto, Ramírez intentó escapar en un vehículo, pero fue interceptado por los habitantes de la zona. Antes de ser entregado a la policía, el agresor fue golpeado por la comunidad indignada. Posteriormente, se halló una fosa que el pastor había excavado con la intención de ocultar el cuerpo de la víctima tras el crimen.
La menor, quien convivía con Ramírez desde hacía ocho años y llevaba su apellido, fue trasladada a un centro médico para ser atendida. Los relatos posteriores en el podcast “Más allá del silencio” revelaron que el atacante la sometía con técnicas de amarre similares a las usadas con el ganado, lo que subraya la crueldad del evento.
La Fiscalía General de la Nación imputó a José Ramírez los delitos de secuestro agravado y acceso carnal abusivo. A pesar de las pruebas y la gravedad del caso, el acusado negó los cargos. Actualmente, se encuentra bajo custodia mientras avanzan las investigaciones pertinentes.
Existe un fuerte malestar en la comunidad y entre los defensores de la víctima, ya que la Fiscalía no incluyó el cargo de feminicidio en grado de tentativa en el proceso. El caso sigue generando conmoción en Colombia debido a la posición de liderazgo religioso del agresor y la frialdad de sus acciones contra un miembro de su propia familia.
El pastor era el padrastro de la niña hace 8 años
Así mismo, afirmó que el pastor, que hacía parte de una congregación cristiana del lugar, sí era el esposo de la mamá de la niña y llevaban 8 años juntos, por lo que él le dio el apellido a la niña y la engañó llevándola a este lugar al decirle que pretendía regalarle esa casa a su mamá. “El pastor con la madre de la menor, eran esposos, llevan ocho años de casados, y la niña, cuando hace parte del matrimonio, tenía más o menos cinco años, y es allí cuando el pastor le da el apellido a la niña, lo cual lo hace su padre, por lo menos desde la parte jurídica”.
El pastor logró cambiarse de vestuario, ya que en el camino encontró la ropa de unos mineros, por lo que pudo huir; sin embargo, unos jóvenes lo encontraron escondido en el monte, debido a las alertas de que había un hombre misterioso en el sector, y la comunidad lo linchó y lo golpeó, incluso con la presencia de las autoridades.
Pastor que iba a abusar y enterrar a hijastra habló desde la cárcel
Desde el centro penitenciario La Tramacúa, donde cumple una condena superior a los 43 años, el responsable de este crimen rompió el silencio. En una entrevista para el podcast Conducta Delictiva, el hombre relató con una frialdad asombrosa los pormenores del ataque ocurrido hace casi un año.
El convicto reveló que sus intenciones violentas no se limitaban a su hijastra, sino que también planeaba asesinar a su esposa. Según sus declaraciones, el plan comenzó a gestarse el 28 de abril de 2025, tras meses de una lucha interna donde consideraba tanto la agresión sexual como el homicidio de ambas mujeres.
Durante la charla, intentó justificar sus actos mencionando que escuchaba “voces internas” que lo incitaban a delinquir, atribuyendo esto a su alejamiento de la religión. Asimismo, confesó que sentía una atracción “desmedida” por la menor desde hace tiempo, situación que, según él, era del conocimiento de su esposa.
El sujeto afirmó que el ataque del 29 de abril no fue una elección propia, sino el resultado de fuerzas externas y una batalla mental incontrolable. Describió una relación de odio mutuo con la niña, asegurando que, aunque amaba a su esposa, la fricción y el resentimiento con la menor fueron detonantes de la tragedia.
Finalmente, los oyentes y entrevistadores destacaron la tranquilidad y falta de remordimiento del hombre al narrar los hechos. A pesar de la gravedad de sus confesiones, se mostró imperturbable mientras detallaba cómo la ansiedad y el odio lo llevaron a ejecutar el crimen.
Ahora que sabes que un Pastor que iba a abusar y enterrar a hijastra habló desde la cárcel. ¿Qué opinas? Escribe lo que piensas en los comentarios de nuestras redes, ¡y dale compartir!
Vibra también con…









