Pareja

¿Estás destruyendo tu relación sin darte cuenta?

Todas hacemos cosas sin darnos cuenta. A veces son buenas y a veces son malas. El problema es que podrías estar dañando tu relación sin siquiera saberlo.

Piensa en algo que tu galán suele hacer y que al principio te parecía molesto pero poco a poco fuiste aprendiendo a aceptar como una parte de su personalidad. Puede ser la manera en la que come, cómo le grita a la tele cuando ve fútbol, alguna manía rara que tenga en la cama o cualquier otro tipo de hábito medio extraño.

Pues así como él tiene esas manías, tú también tienes otras. Algunas son buenas o incluso insignificantes, como tu obsesión por que deje de usar tenis y empiece a usar zapatos de vestir, o tu manía con que siempre te diga lo que comió ese día.

Pero otras veces tenemos hábitos que lentamente van hiriendo nuestra relación y se salen de control, ocasionando peleas o en el peor de los casos, una ruptura. ¡Y lo peor de todo es que ni siquiera nos damos cuenta!

El problema es que nos cuesta mucho trabajo cambiar por alguien más. Podemos llegar a ser tan orgullosas que creemos que él quiere cambiar nuestra forma de ser, ponernos límites u obligarnos a sacrificar partes esenciales de nuestra personalidad.

Pero si algo es seguro, es que cuando encuentras a la persona correcta, automáticamente tomas la iniciativa de dejar de hacer esas cosas. No porque él te obligue o porque quieras ajustarte a él, sino porque reconoces que hay ciertas cosas que están afectando su relación y tomas la iniciativa de cambiarlas. Puedes dejar de lado algunas cosas (que en realidad suelen ser bastante pequeñas) para asegurar que tu vida de pareja no se vea afectada.

Lo que podrías estar haciendo mal

* Lo das por sentado: Si tu chico es de esos que se la pasa consintiéndote y diciéndote cosas lindas (¡qué suerte tienes!) pero a veces se te olvida mostrarle un poco de agradecimiento, va a llegar un punto en el que ya no le nazca tener este tipo de detalles. Obvio no se trata de que le agradezcas cada pequeño detalle como si fuera lo máximo, pero si no te tomas el tiempo de mostrarle que notas y aprecias sus esfuerzos, va a llegar un punto en el que todos esos gestos desaparecerán.

* Esperas más de la cuenta: Por otro lado, si eres de las que se esfuerzan muchísimo por mantenerlo feliz pero te enojas con él si no se da cuenta de lo que haces, también podrías estar causando problemas. No se trata de que hagas cosas para que él las vea, sino que debería ser algo natural de tu parte. Si sientes que no aprecia tus esfuerzos, sería una buena idea que hablaras con él. Guardarte las cosas no te va a ayudar en nada, así que dile lo que piensas.

* Le pones pruebas: ¡Todas lo hemos hecho en algún momento! Pueden ir desde pequeñas pruebas hasta dramas enormes simplemente para comprobar si está poniendo atención o si está dispuesto a hacer algo por ti. Está bien que quieras saber si él te ama, pero no tienes por qué ponerlo a prueba, especialmente si él no está enterado de lo que estás haciendo. Obvio a ti no te gustaría que él lo hiciera, ¿o sí?

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* Le echas la culpa de todo: Si cada vez que tienen una discusión, encuentras la manera de hacer que él crea que la culpa es suya, aun cuando evidentemente la culpable eres tú, en algún momento se va a dar cuenta y querrá salir de ahí. Es muy fácil no asumir culpas y señalar a alguien más, pero lo que estás haciendo es acorralarlo y jugar con su mente. Si tienes la culpa, asúmela.

* No hay balance: Si esperas que tu chico sea todo un príncipe azul y te trate como toda una princesa, pero tú no haces lo mismo con él porque no tienes tiempo, tienes otras prioridades, te sientes mal o cualquier otra razón, lo estás haciendo trabajar de más sin ninguna razón. Obviamente cada quién tiene sus responsabilidades y obligaciones respectivas, pero tienen que aprender a balancearlas si quieres que la relación funcione y debes dejar de esperar tanto de él si tú no estás dispuesta a hacer lo mismo.

* Evitas el futuro: Esto es algo que podría parecer como simplemente evitar que las cosas se pongan demasiado serias, pero en algún punto tendrán que hacerlo. Si evitas hablar con él sobre el futuro porque sus opiniones difieren demasiado, lo que estás haciendo es alejarlo cada vez más y pronunciando las diferencias. En toda relación, la clave se encuentra en la comunicación y por más difícil que parezca, siempre es mejor decir las cosas que huir de las confrontaciones.

Nota relacionada: Acaba con el mal humor en pareja, aquí.

Fuente: Veintitantos

¿Crees que estás destruyendo tu relación de pareja?

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